
Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.
Foto: Pandora as Minerva - Panhandler


8 comentarios:
Bienaventurados, los bienaventurados, porque solo de ellos se habla.
puro buenaventurado!!
¿Y aún no sabemos dónde esta la verdad?
¿Y qué es la verdad? Eso le preguntó Poncio Pilato a Jesús. Y no hubo respuesta... ¿O sí la hubo? Acaso la verdad esté en aquel misterioso, irritante y obstinado silencio del Nazareno.
Yo soy bienaventurada.
Gracias.
Un beso.
P/D: Para mi la verdad es una interpretación y hay tantas verdades como seres en el planeta.
Hola Manuel!
No recuerdo si fue Nieztche o Sarte quien afirmaba que el mayor mal de la humanidad es la esperanza, pues alarga la agonía...
Las famosas bienaventuranzas (o "Sermón de la Montaña", como es más conocido en los bajos mundos de la Fé), tienen un sutil dejo de tristeza pues 2000 años después los bienaventurados siguen sin obtener las promesas del Nazareno... ¿o será que cada una era una pequeña ironía?...
La verdad se confunde con la realidad. Y la interpretación, con la percepción. Y si el reino no es de este mundo, entonces sus recompensas tampoco. No me gusta una religión vidicativa, porque crea la consciencia de un combate entre "oprimidos" y "opresores". No me gusta una Fé que alimenta la culpa y el arrepentimiento por todo, en vez de señalarnos lo importante de alegrarnos con la vida. Me gusta una religión que da esperanza, pero que valora, sobretodo, las posibilidades de cada ser...
Un abrazo!
G.
Siempre consigues conmoverme Manolo. Sean tus escritos personales, sea Steinbeck,... sea la Biblia.
Me ha venido a la memoria la secuencia del "Sermón de la montaña" en El Evangelio según San Mateo.
Por cierto, ¿dónde está la verdad?, ¿y Dios?
¿Por qué seguimos teniendo estas constricciones en nuestra relación con el mundo?
UN abrazo.
Bienaventurados, FELICES, me gusta esa traducción. Felices. Hay algunas notas de este tremendo hombre-Dios, que nos dejo para dardnos pautas de felicidad. Que necios somos al no seguirlas, pues nos ahorraríamos tanta desdicha.
La verdad, está en estas mismas palabras. La verdad era el mismo quien las pronunciaba. El, es la verdad.
Abrazos,
Anouna
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