¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada.
¡Eterno fulgor de la mente inmaculada!
Cada rezo aceptado, cada antojo vencido.
Foto: Polanoid
Portishead - Eternal Sunshine of the Spotless Mind
¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Cuanto más te acercas a la auténtica materia, a la piedra y al aire y al fuego y a la madera, el mundo resulta más espiritual. Toda esa gente que se considera materialista a ultranza no sabe nada de eso. Se consideran gente práctica y tienen la cabeza llena de ideas y nociones confusas. Escucha esa ardilla.
"En toda belleza hay un elemento de extrañeza que la convierte en romanticismo".
Llega el momento en que hasta a ella le resulta aburrido su diario. Así que mira por la ventana y justo entonces pasa el chico de su vida. Él también se ha quedado paralizado en la acera, más allá del pequeño jardín. Como quien ha sentido en cada célula de su cuerpo el destello que hará que nada vuelva a ser igual.
Cuando envejezca y pierda mi pelo,
"La naturaleza no hace nada en vano". (Aristóteles)
Desde luego... La última vez que se me ocurre invitaros al apartamento en Torrevieja que gané concursando en el "Un, dos, tres...". Siempre dando la nota, oye. En plena crisis turística y a vosotros no se os ocurre nada mejor que gastarles bromitas pesadas a los guiris. Vamos, como que me llamo Gumersindo que el año que viene veraneáis en la piscina municipal.