La escuadrilla de cuatro cazas había partido de una base cercana a Yokohama. El cielo estaba relativamente despejado y la misión no pasaba de ser un entrenamiento rutinario. La mañana se presentaba tan plácida que incluso el capitán Nakamura, un samurái del aire siempre alerta, que dormía con la katana de su abuelo bajo la almohada y su equipación de piloto pulcramente plegada en una silla, junto a su cama, se sentía relajado y con ganas de disfrutar del paseo.-Aquí “Escudilla de sushi plateada”, ¿me recibe, control?
-Afirmativo, capitán. Desde aquí todo parece correcto. ¿Alguna novedad?
El capitán Nakamura estaba a punto de responder en sentido negativo cuando una enorme nube se los tragó. Al salir de ella se encontraron volando sobre un océano que tenía un aspecto distinto, como más bronceado y sexy. Las alucinadas olas se contoneaban a ritmo de reggae.
-¿Control? ¿Me recibe?
No hubo respuesta y, de repente, cuatro puntiagudas barras de acero inoxidable atravesaron la cabina de Nakamura. En el aire, un cuchillo cortó con cierta dificultad la cola del pequeño avión.
La señora Bermúdez dejó los cubiertos sobre la mesa. Miró con desgana la televisión y eructó. Un regusto a sangrienta salsa de soja en su paladar.
UB40 - Red Red Wine (2002 Digital Remaster)
The Police - De Do Do Do, De Da Da Da
Foto: Nuruireizouko - Breakfast
















